José Manuel Molina López (UC3M)

Miembro de la Comisión de Inteligencia Artificial y Big Data, AMETIC
Aniversario Inria

La destacada investigadora y especialista en inteligencia artificial, Nayat Sánchez-Pi, lidera el primer centro de Inria fuera de Francia, ubicado en Chile y con posicionamiento en Latinoamérica. Sánchez-Pi destaca la importancia de sumar a esta región en las discusiones globales respecto a la regulación, la gobernanza del desarrollo de la IA y las implicaciones en el futuro del trabajo.

En el dinámico panorama del desarrollo tecnológico a nivel global, el centro de investigación Inria Chile ha emergido como un faro de excelencia, contribuyendo a la formación de capital humano avanzado en ciencias digitales y la digitalización empresarial en Chile y Latinoamérica. Desde su llegada al país sudamericano, en 2012, con el respaldo de lo que ahora es la Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo (ANID), Inria ha marcado el ecosistema de I+D en el país.

Este centro ha llevado a cabo más de 190 proyectos de I+D, tanto nacionales como regionales y franco-chilenos, involucrando a una red de 650 investigadores colaboradores nacionales e internacionales. Además, ha sido una plataforma para más de 200 tesistas y pasantes que se han beneficiado de iniciativas de movilidad y que los han llevado a Francia y Europa. Asimismo, Inria Chile ha apoyado a más de 90 startups chilenas, a muchas de ellas a insertarse en el mercado europeo, y forjado alianzas con las principales universidades y centros de investigación e innovación en Chile y en Latinoamérica en el ámbito de las ciencias digitales. 

Al frente de este centro de investigación, se encuentra la directora ejecutiva, Nayat Sánchez-Pi, quien ha liderado esta misión, dirigiendo el único centro Inria fuera de Francia. Su visión de largo plazo y pasión por el desarrollo sostenible de la mano de las ciencias digitales han consolidado a Inria Chile como un referente regional indiscutible. 

En 2022,  Inria Chile celebró sus primeros 10 años de funcionamiento y publicó el libro “Inria, una década en Chile”, en el que se recogen sus principales hitos y proyectos desde su llegada a Latinoamérica. 

En esta entrevista, Nayat Sánchez-Pi comparte su visión, logros y desafíos, destacando el rol de Inria Chile en el fortalecimiento de la innovación y la tecnología en la región y su mirada sobre los desafíos y oportunidades que conlleva el acelerado desarrollo de la inteligencia artificial.

¿Qué temas trabajan e impulsan desde el centro?
Enmarcamos nuestro quehacer en seis líneas principales: inteligencia artificial, internet de las cosas, ciencia de datos, interacción y visualización, modelamiento y simulación, y ciberseguridad. En palabras simples, producimos conocimiento y desarrollamos tecnologías digitales aplicadas a los principales desafíos de la sociedad y de la economía.
Image
Por ejemplo, la astronomía es un campo dónde trabajamos porque identifica muy bien a Chile. Es en Chile dónde se concentra el 75% de toda la infraestructura astronómica mundial. Esto es una oportunidad para nosotros ya que es el paraíso para estudiar el universo y esto es un desafío interdisciplinario dónde colaboramos con astrónomos. Las ciencias digitales tienen mucho que aportar como la ciencia de datos, la interacción, la interacción humano computador y por supuesto la inteligencia artificial y por medio de esto hemos conseguido detectar 75 nuevos candidatos a agujeros negros o por ejemplo usar inteligencia artificial para modelar las atmosferas estelares.
Además, es una oportunidad también para abordar los profundos desafíos tecnológicos que poseen estas grandes infraestructuras astronómicas que se ubican en Chile. En estos años hemos trabajado con el Observatorio Atacama Large Millimeter/submillimeter Array (ALMA), desarrollando el software para seguimiento y control de sus operaciones, así como el sistema integrado de alarmas en tiempo real que supervisa las 66 antenas que componen el observatorio.
Con el Observatorio Vera C. Rubin, que se encuentra en su fase final de construcción, estamos diseñando el LSST Operator’s Visualization Environment (L.O.V.E.) que conforma la sala de control del Gran Telescopio Rastreos Sinópticos (Legacy Survey of Space and Time, LSST) y que permite monitorear los factores que influyen en el funcionamiento de este, para que cumpla con su itinerario de observación y nada interfiera con la captura de imágenes.
Igualmente, con el European Southern Observatory (ESO) estamos avanzando en una colaboración para el desarrollo de los sistemas digitales que acompañarán al Extremely Large Telescope (ELT).
Sin embargo, nuestros desafíos van más allá de la astronomía, tenemos aportes sustantivos en diferentes ámbitos, incluyendo industrias como la agricultura o la minería, y tratando los amplios desafíos globales como el combate de la crisis climática y el cuidado de la biodiversidad y el impacto de las tecnologías digitales.
La colaboración entre Chile y Francia en ciencias digitales, a través de Inria Chile, lleva ya 11 años. ¿Cómo se evalúa esta asociatividad y que se vislumbra para el futuro?
La colaboración entre Chile y Francia en ciencias digitales ha sido de gran relevancia. Ha permitido combinar el conocimiento y la experiencia de ambas naciones para abordar desafíos complejos. La colaboración ha sido una fuente de innovación y ha fortalecido la capacidad de investigación en ambas regiones. Asimismo, ha contribuido al desarrollo de capital humano avanzado y a la transferencia de conocimiento. 
Image
Nayat-Sanchez-Pi-at-whiteboard
A través de nuestro centro, se han articulado importantes redes de colaboración científica, formando equipos binacionales de investigación. En esa misma línea, hemos posibilitado la aceleración de startups con programas de formación, incubación y apoyo en Europa, además de desarrollar soluciones tecnológicas para distintos desafíos en áreas claves para Chile y Latinoamérica. 
En estos años, Inria Chile se ha consolidado como un referente las ciencias digitales y, por supuesto, al desarrollo de la inteligencia artificial. En este sentido, participamos continuamente a espacios de análisis y de toma de decisión para entregar nuestra visión sobre los desafíos y oportunidades de los avances tecnológicos digitales. 
Respecto al futuro, por un lado, vemos grandes oportunidades en seguir profundizando nuestra cooperación con Chile, en materias tan relevantes como la inteligencia artificial y su aplicación a áreas claves del país como la minería, especialmente el litio; la agricultura; el medioambiente, entre otras. Por otro lado, vemos la oportunidad de expandir esta exitosa experiencia de 11 años al resto de Latinoamérica, de modo de ser un puente entre la región y Europa. Ambos continentes tienen mucho que ganar si fortalecemos la colaboración científica en ciencias digitales. Y si lo vemos a nivel global, en el campo de la inteligencia artificial estamos avanzando en regulación y desarrollo ético de la disciplina, y en ese sentido, es clave que la diversidad cultural de Latinoamérica esté presente en las definiciones que se tomen.
A propósito de la inteligencia artificial, ¿cuáles crees que son los principales desafíos y oportunidades en el campo de la inteligencia artificial en la actualidad?
La inteligencia artificial (IA) transformará todos los sectores de la economía y la sociedad al impulsar la innovación y empoderar a las personas en diversos campos, desde las artes hasta la investigación científica. Sin embargo, los desafíos que plantea también son evidentes en términos de derechos fundamentales, de (ciber)seguridad y de propiedad intelectual.
Image
Para garantizar un futuro positivo, a medida que continúa avanzando el desarrollo de la IA moderna, en particular con la escala introducida por la inteligencia artificial generativa, además de garantizar las prácticas de desarrollo responsables desde el diseño al despliegue que sean centradas en el humano y que tengan en cuenta principios de seguridad, confiabilidad, transparencia, explicabilidad, consideraciones éticas y derechos humanos, inclusión digital, e impacto ambiental; se hace muy necesario la colaboración internacional para garantizar que la IA sirva como una fuerza para el bien e impacten positivamente en los ODS.
Además de esto para respaldar el desarrollo de una IA responsable es necesaria una regulación que sea colaborativa, flexible, adaptativa e interconectada para que los principios de la IA estén armonizados y estandarizados y se proporcione un entorno propicio para su implementación.
Por último y no menos importante los grandes desafíos relacionados al futuro del trabajo. El factor de escala y alcance de los modelos de IA generativa impactarán empleos en múltiples industrias y en distintos niveles de habilidades. Su capacidad para producir resultados similares a los humanos en áreas como el lenguaje, la creación de contenido y la interacción con el cliente, combinados con un rápido avance y bajos costos de implementación, sugieren impactos potenciales a corto plazo que son mucho más amplios y abruptos que las oleadas anteriores de IA.
¿Qué tan importante es tener una perspectiva latinoamericana para el desarrollo de la IA?
América Latina tiene particularidades que pueden contribuir al desarrollo de la IA en el contexto global, porque entrega una perspectiva de diversidad única. Esta diversidad puede ser muy beneficiosa para el ecosistema global de IA y, al mismo tiempo, es muy claro que esta tecnología puede impulsar el progreso económico y social en los países de la región que poseen desafíos propios.
Sin embargo, esta región es la más cercana a la Unión Europea en términos de principios y valores, teniendo en cuenta que muchos de los países son miembros de pleno derecho o miembros de acceso a la OCDE, por lo que la colaboración internacional es fundamental para que estos principios de IA estén armonizados y estandarizados y que permita marcos regulatorios colaborativos.
Actualmente, la IA es una línea de investigación fundamental tanto en Inria como en el ecosistema latinoamericano. En este ámbito, Inria Chile colaboró en la elaboración de la primera Política Nacional de Inteligencia Artificial en Chile, y hemos estado aportando en iniciativas de este tipo en otros países de la región con el apoyo de la Unión Europea. Igualmente hemos sido partícipes en la inserción de Chile y la región en el debate sobre la ética en la IA, la gobernanza, la regulación, el fututo del trabajo, especialmente en espacios internacionales multilaterales como el GPAI, la Unesco y en otros como el World Economic Forum.
América Latina está avanzando en la creación del Consejo Regional de Inteligencia Artificial para América Latina y el Caribe. En octubre de este año se creó el Grupo de trabajo sobre la Ética de la Inteligencia Artificial durante la Cumbre Ministerial y de Altas Autoridades de América Latina y el Caribe que tuvo lugar en Santiago de Chile. Esto fue resultado de la Declaración de Santiago, lo que demuestra no solo la relevancia desde la región, sino la oportunidad para lanzar iniciativas de trabajo conjuntas bi-regionales entre Europa y América Latina.
¿Qué proyectos pueden considerarse punteros en esta área?
OcéanIA, GreenAI y E-Mistral son proyectos de vanguardia, y su aporte a la lucha contra la crisis climática es potencialmente enorme.
Sabemos que los océanos juegan un papel clave en la regulación del clima, y que las ciencias de la computación y las matemáticas aplicadas han permitido grandes avances en la comprensión de cómo operan estas dinámicas complejas.
OcéanIA es un proyecto que desarrolla nuevas herramientas de modelamiento matemático e IA para contribuir a la comprensión de la estructura, el funcionamiento, los mecanismos subyacentes a la dinámica de los océanos y el papel que estos cumplen en la regulación y el mantenimiento de la biósfera. Es un gran proyecto transdisciplinario con investigadores de ciencias de la computación, matemáticas aplicadas, biólogos marinos, oceanógrafos, científicos sociales, políticos en Chile, en Inria en Francia, en CNRS y la Fondation Tara.
E-Mistral se propone diseñar un controlador para veleros autónomos usando aprendizaje por refuerzo e internet de las cosas que puedan emplearse en eco vigilancia costera y para la obtención de data marina, como muestras de salinidad, cantidad de clorofila, concentración de microplásticos y calidad del agua en regiones con contaminación marítima, entre otras aplicaciones. El consorcio está liderado por nosotros y lo conforman investigadores de Chile, de Brasil, de Uruguay y de Francia.
Y por otro lado está GreenAI, que es un proyecto que lideramos en Inria Chile desde 2019 con un consorcio franco-regional donde participan países como Francia, Chile, Brasil, Uruguay, Paraguay, y que aborda el problema de los requerimientos energéticos y el impacto ecológico de la inteligencia artificial revisitando todos sus aspectos. Tiene objetivos concretos estrictamente científicos y también un propósito de promover el intercambio de tecnología y conocimiento entre Europa, Francia y los países del Cono Sur.
Para resolver los desafíos actuales de la IA, debemos adoptar un proyecto social, político y moral, que va en la misma línea de la extensa lista de proyectos científicos y tecnológicos que hemos desarrollado durante 11 años en Inria Chile.
¿Qué relación tienen con las empresas?
El aporte de las ciencias digitales a la innovación y al desarrollo de tecnologías es muy importante para mejorar los procesos productivos, para hacerlos más eficientes y generar nuevas oportunidades. Por eso, el trabajo colaborativo con el sector empresarial e industrial es uno de los ejes centrales de Inria Chile.
Image
frost forecast
Actualmente, estamos desarrollando el proyecto Frost Forecast en colaboración con Viña Concha y Toro, la principal productora y exportadora de vinos de Latinoamérica y una de las diez mayores compañías de vino a nivel mundial. Esta iniciativa combina IA e IoT para predecir heladas que han llegado a destruir el 20% de la producción de fruta, generando pérdidas por hasta 411 millones de dólares.
Además tenemos una historia de alianza con la industria en Chile en el sector minero, energético, transporte, entre otros. Igualmente, con empresas francesas y europeas presentes en Chile.
¿Y con las startups?
Las startups crean un entorno privilegiado para la innovación, la transferencia de conocimiento y la colaboración internacional. Por eso, tenemos un foco importante en el apoyo al emprendimiento de base científico-tecnológica, apoyando la creación de spin-offs y la inserción de startups francesas en el mercado latinoamericano.
Image
trophee startup_2023
Por otro lado, en colaboración con el ecosistema franco-chileno de innovación impulsamos el concurso de emprendimiento de base científico-tecnológica más importante del país, el Trophée Startup que ya cuenta con su cuarta edición, que detecta emprendimientos con alto potencial de crecimiento e internacionalización para darles la oportunidad de descubrir e incorporarse al burbujeante ecosistema de innovación y emprendimiento francés y europeo.
¿De dónde llega la financiación para el desarrollo de vuestros proyectos?
En los últimos 11 años, la inversión de Inria en Chile ha alcanzado los 31 millones de euros. 60% de este monto ha sido financiado por Inria Francia, el 31% por el Estado de Chile y el 9% por aportes de las universidades socias. Dos tercios del financiamiento total corresponden a fondos basales provenientes de Francia y Chile y el tercer tercio son fondos privados que nacen a partir de alianzas con el sector privado.
¿Tienen otras líneas de acción adicionales a la investigación?
Como centro de excelencia internacional tenemos un rol dual. Por un lado, estamos llamados a desarrollar conocimiento de vanguardia y a generar capacidad local adicional a la existente en el ecosistema I+D chileno; y, por otro, somos un facilitador de la cooperación internacional en ciencias y tecnologías digitales. Fomentamos la colaboración científica bilateral franco-chilena y multilateral con otros países de la región y europeos. Nuestros equipos de investigación se componen de investigadores de Inria y de universidades y centros de investigación locales, y trabajamos en formar capital humano avanzado a través de programas bilaterales en los que han participado más de 200 estudiantes, integrándose a equipos de investigación en Francia y en Chile.
Basado en esta historia de posicionamiento en Latinoamérica y a propósito del reciente acuerdo EU-CELAC, queremos servir de puente para estrechar aún más estos esos lazos y avanzar hacia la creación de alianzas birregionales (Europa-América Latina) en desarrollar una IA responsable, confiable, robusta, verificable, explicable y frugal, para el bien común.